Friday, January 16, 2009

una breve entrevista que le hicieron a gerardo montiel en una visita que hizo a guadalajara hace unos años donde habla sobre la fotografía mexicana



¿Cuál es el estado de la fotografía contemporánea mexicana?

La fotografía mexicana goza de uno de los mejores momentos. Hay mucha gente joven generando propuestas muy interesantes. Están apareciendo lugares especializados en fotografía. Están las becas para los jóvenes creadores que son todo un andamiaje que está haciendo decantar en propuestas muy interesantes. Donde todavía hay serios problemas es en la difusión, con lo que me refiero a publicaciones sistemáticas, que se haga un análisis serio de lo que ha pasado en los últimos 20 años en la fotografía mexicana.

En un panorama tan amplio como el de la fotografía mexicana, ¿cómo marcar las líneas de los autores que destacan?

Es la gente que está ganando premios no sólo a nivel nacional, que está siendo referencia de las jóvenes generaciones. Esos son los fotógrafos significativos, emblemáticos, y en los últimos diez años han surgido varios que son referencia obligada: la continuidad de Gerardo Suter, la revalorización del nuevo documentalismo con Ivonne Venegas, Federico Gamma, Maya Goded. También Teresa Margolles, que ha desarrollado gran parte de trabajo teniendo como soporte la fotografía, y Mauricio Alejo que está muy instalado en circuitos internacionales de galerías.

¿Consideras que la fotografía es una de las expresiones artísticas más sólidas dentro de la historia del arte mexicano?

Siento que estuvo relegada hasta los setenta, pero estoy convencido de que ahora es una de las partes más interesantes dentro de la producción nacional. Hablamos de nuevos valores, de presencia internacional de los autores; lo cual es bastante ventajoso si se habla de que la pintura, que se encuentra en una especie de impasse, ya no tiene tanta vitalidad como hace 40 años, cosa que sí sucede con la fotografía.

¿Existe una identidad de la fotografía mexicana?

Lo que se pensaba antes, y todavía en varias partes del extranjero, es que la fotografía mexicana tiene que tener los elementos de lo mexicano: el maguey, el burrito, el indio. Estamos muy lejos de eso. La mexicana es una fotografía muy madura, desde mi punto de vista, de avanzada, con los estándares para estar en cualquier colección del mundo.

Se exhiben mundos completamente diferentes, ¿qué es lo que podría unificar a la fotografía mexicana?

Creo que no existe un punto que pueda unificarla. Son autores que nacieron en México o que se han afincado en este país. Algo que unifique es muy complicado, porque México es muchos Méxicos: desde el trabajo de Daniela Rossell de Ricas y famosas hasta el trabajo de Mauricio Alejo que se desencadena en galerías del extranjero. Es tan disímbolo que no se puede unificar.

¿Cuáles son los puntos débiles?

Las publicaciones sistemáticas y un aparato especializado en crítica, análisis y difusión; de eso adolece y es grave. Vemos propuestas jóvenes, pero no vemos curadores jóvenes especializados en fotografía.

¿Hacía qué rumbo se dirige?

Hacía una revalorización de sí misma, a exigir publicaciones especializadas, espacios de difusión; porque ahora curiosamente es muy difícil exponer. Encontrar lugares donde se abran las puertas es cada vez más complicado. Vamos a ver mucha fotografía mexicana fuera.

Karla Bañuelos Sáenz/Guadalajara